Ägnes Zzenz
Kgrad Komandrovia, Kv. 1965

***
La mayoría de los jóvenes creen que
hay vida después de la muerte
Luego se arremangan sus camisas y
salen a buscar chicas
Si es necesario se ponen bermudas
para presumir los tatuajes en el chamorro
Están seguros que cuando mueran van a
poder seguir haciendo un montón de cosas
Tienen la certeza de que si mueren
jóvenes se quedarán jóvenes
Como si la eternidad fuera una taberna
donde los hombres bailan sin camiseta
Con el tiempo se acostumbran a que la
vida no pronostica las situaciones
Al otro día se enferman de fiebre
amazónica
Otro día se les muere alguien cercano
Después sus padres van a dar al policlínico
La certeza y la intimidad se agotan
como aliados inesperados
Puedo ver su sonrisa macabra
Anda por allí bajo el sol y sin
sombrero
***
Los árboles las plantas los conejos
las hojas los troncos las orejas
La piel se arruga
Se vuelve complicado abrir una lata de
guisantes
arrojar una semilla cultivar una flor brincar
por el patio
soñamos con el primer brote de púrpura
soñamos con la tierra húmeda de las
Islas Salomón
soñamos con un bosque de tréboles
a veces nos caemos y abrimos nuestros cráneos
Todo el tiempo soñamos con la muerte
dejamos que nuestras raíces quiebren el
concreto
que germine un tallo con una flor de
fuego
que los orines se vuelvan veneno
No importa quién seas
como semilla como átomo como mineral
resurgirás de la brea
***
Conocí un niño fantasma
usaba pantalón de mezclilla y playera
negra
habitaba un cuarto del Hotel Feregrino
me quedé allí alguna vez
me inyectaba
bebía ron
lloraba frente al espejo y después me
iba
La primera vez que lo vi
él estaba sentado en la orilla de la
cama
intenté girar
pero no tenía las fuerzas
más tarde reventé en un bar de la
avenida Fabia
sentí una uña encajándose en mi pecho
De la oscuridad apareció él
indicó hacia dónde tenía que dirigirme
***
Hoy vi unos niños jugando con un bate de
béisbol
estaban suponiendo que el bate era un
micrófono
y que ellos aparecían en vivo por televisión
¿Cuántos niños quieren ser celebridades?
Los cerebros jóvenes creen que pueden
ganar cualquier estúpida competencia
