Software Allegorical Writings: Aesthetic Breakdown, Ethic Rearticulation, from Mexican Sphere por Vega Sánchez Aparicio (Universidad de Salamanca)
(fragmento)
La irrupción de ciertas voces, a caballo entre lo aislado y lo canónico, verifica una lengua común, es decir, un ‘intermediario universal’ dentro de lo diverso. Como resultado, la esfera creativa y artística asiste a la fundación de una “panlegua”, definida por Vicente Luis Mora como “un castellano (o inglés) más o menos tradicional, pero lleno de giros y expresiones anglosajonas, o barbarismos adoptados, preferiblemente escogidos de la programación y el hardware […] de los nuevos medios tecnológicos” (2006: 164). Además, según Manovich, la incorporación del software en los artefactos culturales implica una correspondencia en el funcionamiento de los medios que, en sus palabras, “no elimina las diferencias entre ellos, aunque sí los acerca” (2013: 168). Así pues, extrapolando ambas ideas, las escrituras del software, y elaboradas en el ámbito hispánico, no solo visibilizan la homogeneidad del lenguaje globalizado, sino que reaccionan con un español inclusivo que se libera de los patrones dominantes. Si, como ha advertido Julio Ortega habría que entender “la literatura transatlántica como el intento de reconstruir la plaza pública de los idiomas comunes, desde la perspectiva de un humanismo internacional y a partir del modelo de la mezcla” (2012: 143), estas producciones, derivadas de las dinámicas informáticas y que combinan lo espurio y lo canónico en el ámbito literario, podrían pensarse también desde un razonamiento crítico con el lenguaje totalitario que recoge, y actualiza, un proyecto transatlántico de la escritura.
De ahí Metadrones (2015), del mexicano Horacio Warpola, que combina la amenaza y el beneficio tecnológicos, y donde el dron se percibirá, por tanto, como un objeto de vigilancia y defensa, pero también como una prótesis para el arte e, incluso, el conocimiento. El formato electrónico en que se presenta, y bajo la licencia Creative Commons, resulta significativo pues, aunque es posible descargar la obra como archivo PDF, la versión ePub articula cada texto junto a un GIF que lo acompaña visualmente y que ofrece una lectura interactiva del poemario[5]. Asimismo, como en el flujo de internet donde la información se torna reutilizable o multiplicable y las “autorías globalizadas” (Rivera Garza, 2013: 49), Warpola elabora cada texto mediante la intervención de otros discursos precedentes, recontextualizándolos, de nuevo, en el magma digital. A pesar de que solo se ofrecen las referencias oportunas en uno de los poemas (Warpola, 2015: 48), resulta innegable un arraigo al lenguaje oficial, algo que pone en evidencia su ajenidad, lo que Cristina Rivera Garza ha llamado su “desapropiación”. Este “desposeerse del dominio sobre lo propio” (Rivera Garza, 2013: 270) colisiona con la idea de autor original[6] pues, al revelar la multiplicidad de voces detrás del texto, así como su estructura, la composición de Warpola desmorona este constructo. Por tanto, esta “poética de la desapropiación”, siguiendo a Rivera Garza:
quiere decir aquí cuestionar el dominio que hace aparecer como individual una serie de trabajos comunales […] que carecen de propiedad. Señalar y problematizar puntualmente procesos coautorales […] y propiciar formas de circulación que evadan o de plano subviertan los circuitos del capital fincados en la autoría individual. (2013: 270)
En las tecnologías de la información opera, según Bifo, un principio de “efectividad, y no el valor de verdad” (2014: 171), así pues, en Metadrones, la soberanía de dichos discursos se hace tangible mediante una lectura, también arbitraria, del texto en la red. Buena muestra de ello son las cisuras y reiteraciones aplicadas para la versificación, que detectan otro mensaje y cuestionan la perspectiva de su propaganda. Así en el poema “Dron mata a seis”, cuyo ritmo balbuceante y torpe detiene el flujo de la información tornándola asimilable e inteligible:
Seis personas murieron
tras un ataque con un avión no tripulado
(dron)
en Waziristán
Al parecer
los muertos
eran
–presuntos islamistas–
Obama
anunció que dará transparencia
trans parencia
al programa de uso de
“drones”
aunque por el momento
–no se conocen detalles– (2015: 19-20)
Este ejercicio de desapropiación intervenida desenmascara la ideología del enunciado ya que, a través del artificio mismo, pone al descubierto aquello que la “máquina lingüística”, en términos de Bifo (Berardi, 2014: 42), automatiza o elude.
Surgidas, por tanto, dentro de este ambiente desterritorializado (Bourriaud, 2009: 120), las escrituras del software cuestionan, con artefactos de lo global, la homogeneización del presente. Si para Bifo, el “semiocapitalismo” ha mermado la autonomía intelectual de tal manera que lo simbólico se transforma no ya en un producto de cambio, sino en flujo y “auto-replicación” (Berardi, 2014: 134); estas prácticas plantean un colapso desde el interior automatizado del propio sistema. En efecto, se trata de suscitar una escritura que, siguiendo a Eugenio Tisselli, “puede romper con la hegemonía del comportamiento económico y su correlativa tecnocracia proponiendo, desde el lenguaje, otras maneras de entender nuestra forma de existir” (Leonardo, 2015: n.p.).
Ensayo completo acá: http://revistacaracteres.net/revista/vol5n2noviembre2016/escrituras-software/
Un poema en MVGEN :)
El suplemento Kritik Apparat del Periódico Agatha me invitó a hacer esta lista y debo decir que varios de estos libros también fueron mis favoritos del año. (Sale a los quioscos hasta el domingo)
Hoy encontré mi primer microscopio y lloré.
Ägnes Zzenz - La ciencia de mis fantasmas - Ed. Litra Blank
Cuando abordé la nave que nos sacaría de la Tierra lo único que deseaba era que me sentaran junto a una chica linda. Afuera todo ardía.
Iosep Trinidad - Todos los síntomas - Ed. Phenommena
Anna tomó aire y se recogió el cabello. Las ambulancias al fin se habían ido.
Jôshua Enkarnación - Microcosmos - Ed. Litra Blank
El arte es un vagón de tren repleto de vagabundos.
Atlas Pardo - Patafísica para despistados - Ed. Pulsso
Todo comienza con un hackeo.
Frances Arizzona - Intercambio de datos - Ed. The Kashkar Gallery of Digital Poetry
Fue una noche larga. La máquina de klowwbörn¨s no me dejó dormir. Hoy es el séptimo día.
Benjamin Isôceles - Seré famoso - Ed. Kaputt
Escribir sobre cine es como convertir arena en vidrio.
Libia Lorna - Cinescopio farándula - Ed. Phenommena
Para introducirlos al tema quiero comenzar hablando de la obsesión que tenía mi padre con los cepillos.
Paolo Vaccunas - Ejercicio de lo impasible - Ed. Litra Blank
Nadie lleva su aura al desierto.
Saturnina Borowczyk - El metal perfectísimo - Ed. Cuarso Roto
Ya eliminé todos sus mensajes. No me queda nada.
Tobias Marciano - Un corazón para mi disco duro - Ed. Kaputt
Una nube de polvo, que antes fue piedra que antes fue hielo que antes fue luz, se nos metió en los ojos.
Christhian Folk - La primera capa - Ed. Cuarso Roto

Un poema, recién traducido, de Primo Svevo:
Usted oye la voz del espíritu santo
en una canción que escuchó en youtube
y lo primero que hace es patear las mesas
A veces la manera en que nosotros interpretamos
la forma en la que dios nos quiere decir las cosas
es una cuestión de ocultarse y mostrar
La verdad
es que no tiene opción
Deberá pelear

Estoy muy cerca de abrir de nuevo el libro
De leer los mismos párrafos
De repetir en voz alta las mismas palabras
De llorar en la parte donde la voz se hace imaginaria
Repetirse es intercambiarse
Como cuando pusimos la peli de terror y resultó que ya la habíamos visto
Y comenzamos a recordar
El asesinato
El escape en la moto
El giro psicosexual
El final sombrío
Durante todo ese tiempo parecía que las cosas eran fáciles
Recostarse
Cenar viendo la tele
Cuando abra de nuevo el libro ahí aparecerás
Combatiéndote entre las páginas
Triste en algunos capítulos
Feliz en algunos otros
Hojeando una revista en el sillón
O comiendo pizza fría en la barra de la cocina

Matías Moscardi escribe para Bazar Americano sobre mi libro 300 versos - para la construcción de un protocyborg orgánico
“Warpola trabaja, en cambio, con la saturación del procedimiento, con un prensado que exprime, que tensiona la forma hasta sus últimas consecuencias. Por eso el número: podrían ser cien o un millón de versos; trescientos sugiere el pronunciamiento de un volumen, un atisbo de obra (es decir: un espacio simbólico sobrante, remanente) a la vez que cierta brevedad, un tipo de precisión que admite concretar la empresa sin transformarla en un mero gesto de exceso. Dicho de otro modo: trescientos es más que cien –que ya es mucho– pero, también, obviamente, más que doscientos; trescientos versos es, entonces, mucho más que mucho: es el punto exacto donde entendemos que comienza un movimiento in crescendo que podría ser infinito, la parte de la pieza donde asciende el volumen de la música, pero a la vez el cruce de línea, el movimiento de orquesta, donde se aplica el freno de mano, el silencio.”
Cuando todo era oscuridad
Un punto de luz
Un conjuro de partículas
Una función de onda
Fractura del tiempo por la ecuación
El número de neutrinos aumentó
Y se mantuvo finito e invariable
En estos experimentos de altas energías
Es normal que se abran fuerzas indomables
Una forma
Otro plano
masa-pensamiento-autocontrol
Las excitaciones de un colectivo de átomos
Se enfrentan en el espacio negro salvaje
Y nace así como así
Algo invisible
Sin fórmula ni matemáticas ni alma
Aferrado a la creación como un hechizo
Geometría de lo inalcanzable
Comienza a marcar las líneas que le darán forma a la realidad
Su límite clásico describe el movimiento de algo vivo
¿Alguna vez sentiste un conjunto
de cargas eléctricas en movimiento?
Para descubrir su evolución es necesario tener en cuenta
el campo electromagnético que generan
Para descubrir su evolución es necesario tener en cuenta
que todo cuerpo viene de otro cuerpo
Para descubrir su evolución es necesario tener en cuenta
la potencialidad de los ancestros
Para descubrir su evolución es necesario tener en cuenta
el campo vacío
Es posible modificar la ecuación
Siempre y cuando estés invadido con energía
También existe la posibilidad
de que puedas crearte y destruirte
(poema de La incertidumbre cuántica para la exposición Más Allá organizado por la Sociedad Fantasma en Casa Espirituosa)
1. Lavar los ojos del poeta con agua de pozo de un campo.
2. Frotar sobre la córnea del poeta la piel de un pollo blanco disuelta en tres tacitas repletas de vinagre.
3. Pasar tres veces por los párpados del poeta un anillo de oro en el que esté incrustada una cornalina.
4. Quemar estopa y uñas de caballo y aplicar sobre el pecho del poeta las cenizas obtenidas con la combustión.
5. Dar de comer al poeta el corazón de un tejón.
6. Poner en el pecho del poeta una cataplasma compuesta de ortigas muertas.
7. Hacer beber al poeta un preparado compuesto de garbanzos negros mezclados con polvos de ladrillo viejo.
8. Recubrir los genitales del poeta con una venda mojada en aceite de escorpión.
9. Colgar del cuello del poeta un coral de ágata.
10. Colocar en la muñeca del poeta una pulsera de vidrio azulino.
11. Hacer llegar sobre la espalda del poeta chispas de fuego provocado por un pedernal y por un trozo de acero candente.
12. Rodear los tobillos del poeta con un pedazo de red de pescador.
13. Pinchar al poeta hasta hacerlo sangrar y después verter aguamiel en las heridas.
Un poema inédito en Cultura Colectiva
Para lograr un sacrificio hay que entender
que un sacrificio es dejar morir algo que amas
Amar algo con tanta fuerza que debes
dejarlo ir hacia los hemisferios de lo sagrado
El lenguaje humano es un sacrificio
El sacrificio de una fuerza antigua
Como el primer sonido
El primer silencio
Sonidos de hace miles de millones de años
Silencios que explican la creación del universo
Escuchar lo que no debe escucharse
La mente humana
Repleta de ruidos
Sin tiempo para el silencio
Como si el tiempo se escuchara
En un piano de cola
Cabello largo
Naturaleza infinita
Callarse en las pantallas y en los telescopios
Sacrificar lo invisible
La música de nuestra genética
Los silencios de nuestra evolución
Mi partitura
Lectura musical de mi genealogía
Silenciarse para morir
Guardar silencio en el clóset
y en la carpeta
del escritorio
Un silenciador para mi pistola
Como en las películas
Morir sin hacer ruido
Sacrificar al silencio
Sacrificar la violencia
Quemarlo todo en la hoguera del sonido
Tecnohechizo
Escúchame
Escúchame con atención
Estar callado es estar aquí
Combatiendo a la dictadura de los pensamientos
En voz alta
Aunque algunos piensen que eres un vago
Gritándole a las puertas del Edificio Municipal
(poema para SILENCIO, solo show de Cyrielle Tremblay en Bogotá)
IMAGEN: Cyrielle Tremblay

Hoy en Revista Voz Zero un texto muy chulo sobre la lectura de METADRONES en Galería Libertad :)